La infanta Elena es la más familiar de la casa. La unión con su padre es inquebrantable. De hecho, no ha dudado en desoír la recomendación de su hermano y se ha plantado en Abu Dabi. Sin duda, ha dado muestras de su fuerte carácter. Es una mujer firme que no se arredra ante nadie. Esta característica es importante a la hora de entender el distanciamiento con los reyes. La relación con don Felipe y doña Letizia es inexistente.

La infanta Elena y don Juan Carlos, muy unidos

Dos cosas han alertado sobre la posible vuelta de don Juan Carlos a España. En primer lugar, el hecho del pago a hacienda que realizó para regularizar el dinero que habría recibido de un millonario mexicano. Nada más y nada menos que 678.393 euros que el emérito ha abonado al fisco. Sin embargo, desde la Fiscalía han anunciado que revisarán sobre la citada declaración “su espontaneidad, veracidad y completitud, en el marco de una investigación más amplia que se continuará llevando a cabo por la Fiscalía del Tribunal Supremo”.

El segundo punto que llama poderosamente la atención y aviva el rumor de que el padre de don Felipe regresaría a España lo encontramos en la felicitación navideña que han enviado desde Zarzuela en su nombre y en el de doña Sofía. Además, parece que la infanta Elena está convencida de que podrá albergar a su padre en casa en estos días tan señalados. Sin embargo, desde las alturas se ha hecho saber que el domicilio de la infanta no reúne los requisitos de seguridad necesarios que la protección del emérito requiere. Se habla de puntos ciegos, referido a lugares colindantes que no quedan al alcance de la vista, vecinos y trasiego de viandantes y coches. Esto ha hecho que Elena de Borbón se haya llevado un buen chasco. En caso de regresar, el único sitio que reúne las condiciones necesarias para don Juan Carlos es Zarzuela.