La reina Isabel II está disgustada. Hacía tiempo que temía lo que ha acabado convirtiéndose en realidad. Se trata de la entrevista que su nieto Harry y su mujer, Meghan, han concedido a Oprah. Ya se puede disfrutar de algunas perlas. En una de ellas, el hijo del príncipe Carlos reivindica la figura de su madre y lo mucho que pasó formando parte de la familia real británica: “Me siento muy aliviado y feliz de estar sentado aquí hablando con mi esposa a mi lado, porque no puedo ni imaginar lo que debió ser para ella pasar por este proceso sola (Lady Di) hace tantos años”. Sin duda, todo un directo al corazón de la monarquía inglesa.

Harry y Meghan durante la entrevista con Oprah

Da la sensación que Harry y Meghan tenían muy claro que abandonarían a los Windsor antes de casarse. La pareja no quería el tipo de vida que tuvo Diana de Gales. Para el príncipe, su madre es uno de sus puntales. Aunque siempre ha echado la culpa de su triste final a los medios de comunicación, queda claro que también considera que la familia real británica es responsable.

Los Windsor no entendieron el desplante del príncipe y su esposa puesto que ya sabían lo que había. De ahí que las negociaciones fueran tan duras. Todo este asunto ha hecho que la relación entre Harry y Guillermo esté rota. Para el heredero, la figura de su hermano era vital. En él tenía un gran apoyo. Alguien en quien podía confiar.