El escándalo que ha estallado tras conocerse que Elena y Cristina han recibido la vacuna contra el COVID en Abu Dabi ha reabierto una vieja herida. Un tema que en Casa Real no quieren ni mencionar por espinoso y desagradable. Se trata de la no relación entre las infantas y don Felipe. Todo se derrumbó cuando Iñaki Urdangarín fue imputado. El rey tejió un cordón sanitario alrededor de los entonces duques de Palma. La pareja acabaría exiliándose a Ginebra por expreso deseo del rey.

A partir de ese momento, las infantas fueron despojadas de sus obligaciones institucionales. El asunto se consideró injusto en relación a Elena de Borbón, dado que ella no había cometido delito alguno. Todo indica que pesó mucho en su contra la unión con su hermana. El hecho de que se dejara ver con ella cuando era una proscrita en Zarzuela no gustó a don Felipe.

La infanta Elena solo va a palacio para ver a su madre

El hecho de que las infantas hayan sido descubiertas tras la vacunación ha hecho que Zarzuela reaccione a la cuestión asegurando que solo son familia del rey y que sus actos no dependen de él. Además, han señalado que el rey es desconocedor de lo que hacen Elena y Cristina. Aunque parecía que las aguas volvían a su cauce a raíz del ochenta cumpleaños de doña Sofía, don Felipe quiere a sus hermanas bien lejos. En esto tiene el apoyo incondicional de Letizia.