Miguel Frigenti ha descubierto en Instagram una forma de mantenerse en Sálvame. Lo cierto es que el periodista ha iniciado una sección donde analizar los productos que publicitan los famosos. Hace unas semanas denunció a Anabel Pantoja por publicitar unas joyas que se vendían en otra plataforma, de origen chino, mucho más baratas. Sin duda, chirrió que Miguel no se hubiera molestado en investigar que el precio de cada pieza es muy superior si se fabrica en España. Además, hay que contar el gasto que las empresas invierten en publicidad. El tiro le salió por la culata al colaborador de Sálvame, ya que fueron muchos quienes replicaron. En concreto, un famosos blogger que le recordó que él había promocionado un producto de gimnasia en redes sociales que se podía encontrar mucho más barato en el supermercado online chino.

Lo cierto es que Miguel quiere mantenerse a toda costa en Sálvame y cada vez atiza más fuerte. En esta ocasión, le ha dado a Marta López por publicitar unas tiras dentales. Según el periodista, las características que se glosan del producto en cuestión no se corresponden con la realidad. Por cierto, que Frigenti ha anunciado una catarata de demandas contra Marta López y otras famosas que ganan dinero por ser imagen de marca.

Tenso cara a cara entre Marta y Miguel

La pregunta del millón es: ¿Está Miguel capacitado para dedicarse a estos menesteres? A la vista está que sus investigaciones, si se les puede llamar así, son totalmente superficiales, tal como pudo demostrarse en el caso de Anabel Pantoja. Ni siquiera comprobó la calidad de las dos piezas y se limitó a mostrar unas fotos. Eso sí, mientras tanto bramaba contra la sobrina de Isabel Pantoja. Todo indica que ha seguido el mismo método con Marta López. Ciertamente, los organismos oficiales que se dedican a estos menesteres hacen un concienzudo testeo de los productos.

Miguel Frigenti cree que es el rey de Instagram. Hace unos meses se dedicó a explicar cómo funciona el algoritmo de la red. Cualquiera que conozca un poco el tema nota su ausencia de conocimiento en la cuestión. El tema es delicado y quienes se dedican al mismo dedican mucho tiempo. No debería el periodista erigirse en gurú de materias que no domina. Más que nada porque pierde enteros ante los telespectadores.