La larga travesía por el desierto de Ana Obregón
Ana confiesa que ha estado muerta por dentro

Ana Obregón vive una gran tragedia desde que su hijo falleciera. Tras un largo tiempo luchando contra una grave enfermedad, Álex Lequio falleció. Ocurrió en Barcelona, donde la actriz y su hijo se habían trasladado para probar un nuevo tratamiento. Sin resultado favorable. Desde entonces, Ana es la viva imagen del dolor. Los primeros meses tras la pérdida los pasó en su casa de Mallorca. Así relata la experiencia a ¡HOLA! “Los primeros cuatro meses estaba muerta por dentro. Aunque he estado en Mallorca, no he salido de mi casa. Los tres primeros meses no podía ni salir de la cama”.

La actriz afirma que este retiro ha sido voluntario: “Necesitaba estar sola en silencio y llorar, porque el dolor, si se evita, se magnifica. Yo quiero vivir este luto, este duelo, porque es lo que él se merece. Se merece la integridad del duelo. Yo no quiero hacerme la fuerte. Necesito llorar lo que no he llorado en dos años y medio de lucha y me tengo que permitir no ser fuerte, he sido fuerte cuando Álex necesitaba agarrarme fuerte mi mano, que nunca tembló. Pero ahora, no”.

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