La revista Semana ha publicado una exclusiva que se ha convertido en uno de los asuntos con mayor trascendencia de la semana. La separación matrimonial de Susanna Griso y Carles Torras, después de veintitrés años de relación y tres hijos en común. La relación, que daba muestras de desgaste desde el pasado verano, se habría terminado recientemente por incompatibilidades de difícil resolución. 

Así las cosas, fuentes cercanas a la presentadora confirman a EseCorazón que la separación es un hecho y que se ha producido de mutuo acuerdo. Tanto es así, que el mismo entorno certifica que la conductora de Espejo Público pasará gran parte de las fiestas navideñas junto al hombre más importante de su vida. Tampoco descartan que haya una reconciliación futura, aunque lo cierto es que la decisión se ha tomado después de mucha reflexión y conversación.

Celosa de su intimidad

Son muy pocas las ocasiones en las que Susanna Griso ha querido dar información acerca de sus asuntos más íntimos. Celosa de su privacidad, lo poco que ha trascendido a los medios sobre su relación matrimonial ha sido por comentarios durante su programa. El último, por ejemplo, sobre cómo le pidió matrimonio. 

Fue en una avión y se convirtió en una experiencia muy apasionada. También gracias a ella, conocimos el proceso de adopción de su última hija. Aunque Susanna quiso que fuera una adopción nacional, las complicaciones y exigencias de las instituciones, la obligaron a buscar suerte fuera de nuestras fronteras. Una decisión que le cambió la vida y que, sin duda alguna, hizo muy feliz a la comunicadora que siempre ha intentado que sus retoños permanezcan lejos de la vida pública.