Está en uno de sus mejores momentos personales y profesionales. David Bustamante encara la recta final del año 2020 lleno de proyectos musicales y televisivos. A su paso por el programa «Come Sapiens» de TVE, se unen ahora colaboraciones y participaciones en varios espacios de AtresMedia donde el cántabro ya es uno de los reyes Midas. Y no es para menos, pues la audiencia siempre le acompaña. Y si en el trabajo, brilla, en lo personal, su relación con la bailarina Yana Olina va viento en popa. Todo son planes de futuro y mensajes de amor bidireccionales.

Tanto amor hay entre los artistas que muchos hicieron saltar las alarmas tras la felicitación navideña que Bustamante compartió con sus seguidores a través de las redes sociales. Una imagen con un árbol de Navidad y en él colgando unos peucos provocaba un aluvión de comentarios e incertidumbres. Sin quererlo, David podía haber confirmado el notición.

 

Pero no. En conversación con este que les escribe, Bustamante niega rotundamente que esté esperando su primer hijo junto a Yana: «Es mentira, ya no saben qué decir», me responde con evidente resignación, algo cansado de que su vida privada sea noticia.

Un amor muy fuerte

Desde que se conocieran en el concurso «Bailando con las estrellas», Bustamante y Yana se han convertido en inseparables. Juntos han hecho frente a multitud de momentos, algunos incómodos, que les han convertido en una de las parejas más seguidas y queridas por la prensa. Siempre simpáticos, agradables y respetuosos, David y su novia no se ocultan pero tampoco quieren ofrecer información relacionada con sus asuntos más íntimos.