Isabel Pantoja no cesa de generar titulares en las últimas semanas. Y es que a toda la polémica que está generando la mala relación que mantiene con su hijo, Kiko Rivera por culpa de testamentos, herencias y promesas incumplidas, eseCorazón publica este lunes la desesperación de una prestigiosa joyera marbellí.

Este medio se ha puesto en contacto con Antonia Molina, propietaria de Joyerías Molina- una exclusiva tienda de joyas ubicada en Marbella- quien sostiene que Julián Muñoz mantiene una deuda millonaria con su establecimiento después de casi quince años: «Cuando empezó con Isabel, Julián vino a la joyería a comprarme un juego de joyas y varias cosas para ella. Me dijo que me pagaría pronto, pero nunca lo hizo». Joyas que, según asegura la afectada, podrían tener un valor de alrededor de 30.000 euros.

«Me deben unos 50.000 euros»
Antonia Molina es la propietaria de la joyería de Marbella.

El tiempo pasó y Antonia no vio intención alguna en el exalcalde marbellí de pagar esos lujosos productos. Es por eso que la empresaria no dudó en enviarle una emotiva carta a Isabel Pantoja, todo ello con el fin de que la artista le devolviese las joyas que Julián hizo suyas.

Sin embargo, la respuesta de Isabel habría sido el silencio: «La Pantoja no tiene vergüenza, si la tuviese me devolvería esas joyas, que ella tiene muchas», asegura Molina en una conversación telefónica con eseCorazón.

Isabel también acudió personalmente a Joyerías Molina para comprarle un regalo a «su hombre». Entre todos los relojes del muestrario, no dudó en escoger uno exclusivo de la firma Rolex.

La diferencia con el expolítico, es que la tonadillera sí pagó ese reloj. Aunque, eso sí, lo hizo en varios plazos, algo que la empresa le concedió de forma excepcional debido a su destacada posición social.

Mayte Zaldívar también debe dinero

Renglón aparte merece la tercera en discordia, Mayte Zaldivar, quien también tendría una deuda pendiente con la citada joyería: «Mayte me llamó porque se le antojó un reloj de mi tienda que costaba tres millones de pesetas -18.000 euros-, y nunca me lo pagó. Con el tiempo nos encontramos y ella me dijo que éramos amigas, que no pasaba nada».

Si por aquel entonces el trío de ases marbellí fue trascendió a los juzgados por sus malas artes, parece que quince años después las cosas no han cambiado demasiado. O tal parece según lo explicado por Antonia Molina: «Me han engañado los tres», concluyó una molesta Antonia Molina, resignada por la actitud de quienes consideraba honestos.