María Patiño no es la misma desde hace una temporada. Ella, siempre fuerte y dispuesta a luchar contra la adversidad, ha mostrado su debilidad. Las lágrimas han asomado a su rostro y eso no es algo habitual. La presentadora no ha dudado en reconocer que el motivo de la situación se encuentra en su entorno personal.

No ha querido dar más detalles al respecto porque hay temas que prefiere no compartir. Sin embargo, algo importante debe ser para romperse en directo.

Sorprendió la reacción de Patiño al conocer que Chelo García-Cortés había aceptado el reto de presentar «Socialité» por un día. La presentadora no acogió la noticia de buen grado y se quejó. A muchos pareció exagerada su reacción.

Sin embargo, para entonces, ya llevaba dentro ese dolor que la atenaza y ha provocado su vulnerabilidad. Un hecho que, es evidente, ha despertado la preocupación de su entorno profesional y personal: «Aunque la arropamos continuamente, en ocasiones cree que somos más bien sus enemigos que sus amigos», nos dice uno de sus compañeros de tertulia.

María Patiño no ha podido contener las lágrimas en este momento de su vida

Lo cierto es que María está en un momento complicado y eso la ha llevado a mostrarse incómoda con las bromas de Jorge Javier Vázquez. Ambos son uña y carne. El presentador ha manifestado que ella es una de sus grandes amigas e imprescindible en su vida.

Mila Ximénez confesó que Patiño no había estado presente durante su enfermedad. Ante esto, María prometió estar más cerca de su amiga.

María Patiño durante una intervención en Sábado Deluxe

La carrera profesional de María Patiño dio un gran giro tras aterrizar en Mediaset. De colaboradora pasó a presentadora. Un terremoto causó la noticia de ella sería la sustituta de Jorge Javier en el Deluxe. Hasta entonces, esa tarea recaía en Terelu Campos.

La cuestión alcanzó su punto álgido cuando intervino María Teresa Campos, que no aceptó el giro de tuerca que condenaba a su hija a ejercer de colaborada rasa.

Entre unas cosas y otras, las espadas están más en alto que nunca entre María y las Campos. De Carmen Borrego ha manifestado que no le gusta. También que no siente pena ni por ella, ni por su madre, ni por su hermana porque son unas privilegiadas. Sea como fuere, el caso es que mientras la estrella de Patiño crece, la sombra ha atrapado a las Campos.