El 2020 pasará a la historia en el mundo del corazón como el año en que Kiko Rivera traicionó a su madre. Hace un tiempo, el DJ apareció en televisión destrozando a Isabel Pantoja.  Manifestó que la tonadillera le había “engañado” en relación a la herencia de su padre. La acusó de haberle arruinado la vida al llenarle de deudas con las continuas hipotecas sobre Cantora.

Tras enterarse de lo sucedido, Isabel Pantoja tocó fondo. No podía creerse que su hijo hubiera ido a por ella. En su entorno decidieron que nada de noticias, ni televisión, ni radio. La cantante permanece en Cantora aislada. Mientras tanto, Kiko no ceja en su empeño de hacerla caer. Asegura que no quiere sentarla en el banquillo pero que lo hará si no le queda otra.

Kiko apoya a Mila y humilla a Isabel

Recientemente, Irene Rosales ha hecho un llamamiento público a su suegra para que entregue unos papeles relativos a la herencia de Paquirri que su marido no logra encontrar. Sin duda sorprende el movimiento, y más tras dejarla a los pies de los caballos. Hay quien se pregunta qué motivos mueven a Kiko. No es exagerado pensar que necesitara líquido con urgencia y de ahí que pactara su presencia en Cantora, la herencia envenenada. Si algo tenía el DJ vendido de antemano era el hablar mal de su madre.

Lo cierto es que Kiko no ceja en su empeño de tirar a dar contra su madre. Su último y sorprendente movimiento ha sido enviar un mensaje a Mila Ximénez, archienemiga de Isabel. Pues bien, el DJ ha utilizado Socialité para dedicar estas palabras a la colaboradora: “Quiero mandarte un abrazo muy fuerte. Te quiero mucho y a ver si prontito podemos tomarnos algo”.