Ha estado más de un año desaparecido del ojo mediático, pero Carlos Lozano ha vuelto a la pequeña pantalla con mucha energía. Al menos es lo que intentó transmitir durante la entrevista que concedió el pasado sábado a la versión nocturna de Sálvame. Una charla con los colaboradores que prometía ser el inicio de algo nuevo, pero que terminó como un apéndice a lo ya visto en los últimos tiempos.

Carlos volvió a hablar de Miriam Saavedra. Y ella, encerrada en la casa de cristal que Mediaset emite en su aplicación móvil, contestaba lacrimógena esperando, tal vez, una renovación contractual. La peruana se sacudió las malediciencias de algunos colaboradores que insinuaron pero no remataron.

La sombra del siempre misterioso pasado de Saavedra planeó durante la reentré de Carlos que fue más un remember descafeinado con pinceladas tragicómicas. Eso sí, Lozano destrozó a Miriam al confesar, por primera vez, que tras meses lanzándose los trastos a la cabeza, su ex novia le pidió perdón: «lo hizo en privado pero me hubiera gustado que lo hubiera hecho públicamente como me prometió».

Escribiendo un guión de los ochenta

Una afirmación que deja claro que Michi, como llama el presentador a su ex en algunos entornos, pudo haber seguido una hoja de ruta con el único fin de seguir encaramada al foco y la cámara. Pero para Carlos, ella ya es pasado. O eso dijo. No lo pareció al dirigirse a ella todavía con la boca salivando de resentimiento. Dejando a un lado el ego, cabe reconocer que Carlos volvió a arremangarse por el show. Tal vez por eso es uno de los mejores comunicadores que ha perdido la televisión actual pero que podría haber ganado el cine.

Carlos contó que está escribiendo un guión con las peripecias que vivió en los ochenta cuando, salvado por la mili, no cayó en la delincuencia. Amenazó, con tono jocoso, con explicar las correrías que disfrutó junto a algunos de los colaboradores del programa: «pero no será totalmente autobiográfico». Y por si todo lo anterior no fuera suficiente, Lozano dijo que está enamorado.

Ilusionado con una desconocida

Sin querer dar más detalles sobre su nueva conquista, de la que desconocemos su identidad y medidas, Carlos aseguró que mantiene una relación a través de Instagram con una moza de «entre 23 y 28 años» a la que todavía no conoce en persona «porque no nos dejan salir de la Comunidad de Madrid». Ni del norte ni del sur, la escogida por el gentleman viviría lejos de su reino y despacharía camisetas en una tienda: «Una chica muy normal», reconoció algo nervioso, como si las palabras escupidas fueran más ficción que desvelo.